Hoy me levante a las 7, tenia pendientes y con este tema de no tener internet las estructuras cotidianas se me han modificado. A las 7 es de noche ¿ sabían?. Estaba todo oscuro. Me dispuse a prepararme el desayuno y mientras el café se hacia lavaba lo del día anterior. De pronto, entre copa y copa, track!, se rompió un vaso y un trozo de aquel se dispuso de punta sobre el espacio entre el pulgar y el corte suicida. Dolor chicos, mucho dolor. Me quede mirando por la ventana la oscuridad mientras la sangre, el jabón y el agua corrían y pensaba que era demasiado temprano y estaba demasiado oscuro como para que te pasen cosas que te duelan. No deberían de comenzar los problemas hasta después de las 10. Me quedan dos vasos, un plato y algunos cubiertos por lavar. Termine de hacerlo, no tolero cuestiones que competen a la cocina a mitad de hacer, así que mientras la sangre se espumaba yo termine de lavar lo que quedaba, seque la mesada y entre eso el microondas pitaba en aviso de que el café de aquella mañana ya estaba para ser sorbido. Cuando termino con eso ya había perdido un medio litro de sangre, y en ayunas, por lo cual tome un trapo y me senté porque no daba para desmayarme sola, de noche, en la cocina de mi casa y correr el riego de que la caída sea sobre algún objeto contundente del detrás, y así terminar sin paradero para el resto y apareciendo en titulares días después como 'La misteriosa chica de la calle honorio que quizás se quiso suicidar pero falta la autopsia para chequear datos'.
El trapo blanco se tiño de rojo. Fui al baño, tome el botiquín improvisado. La sangre no paraba, pensé ¿que haría MacGyver en este momento? MacGyver se pondría azúcar para así cortar el sangrado. Y eso es lo que hice pero les comento que la diferencia entre poner el azúcar y no es que la sangre te sigue saliendo pero se hace bola. Después fui, agarre los elementos curativos y me improvise una enfermería. Me puse iodo chicos ¿se imaginan? me dio alergia y me tome un antihistaminico. Agarre el algodón y como no tenia vendas adhesivas me lo retuve con cinta aisladora color marrón. La pensé, tenia amarilla, marrón y negra, pero como ese día me iba a poner botas marrones ya que estaba lo combinaba.
Y así salí de casa, con una mano inútil, la mano buena, a transitar el día laboral.
Con el paso de las horas la cosa se empezó a poner de color feo, el dolor se ramificaba y note que cuando quería pasar de tema en el ipod el pulgar temblaba.
¡Gangrena te va a agarrar! me dijo soledad. Pensé en los beneficios de la discapacidad, en que me darían una de esas calcos para los autos y siempre podría estacionar, y también descuentos para comprar uno y así poder sacar el beneficio del estacionamiento privilegiado. Pensé en las contras también, nunca mas me pararía un taxi, no podría dar palmadas en la espalda y otras cosas que las dejo en libertad de su imaginación.
Ahora escribo como puedo, con la parte de mano que me queda. En un rato voy a que me la vean. Quizás me la amputen, quizás sean solo unos puntos, quizás un ibuprofeno cada 8 horas. No lo se, aun no tengo un parte certero.
No quiero apelar a mi discapacidad pero creo que es mas que un motivo para que me perdonen y sin rencores.
¿Y ustedes? ¡Me cuentan algo por favor!
Les dejo un beso, no se los mando con la mano porque como sabrán la estoy por perder.
Cuidense mucho, los quiero
Pd: Hoy fui a una reunión al mediodía, un almuerzo, con la cinta aisladora en la muñeca. No solo quede como una impresentable sino también como la mina que quiso acabar con su vida. Y como no me basto con eso cuando me fui del lugar les dije "Buenas noches". Yo lo adjudique todo a la perdida de sangre.
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