purodiseño, a los dieciocho días del bello junio de dosmildoce
Mio caro (léase plural),
Les escribo mientras de fondo suena una melódica canción que me recuerda aquellos tiempos donde compartimos la tierra que nos vio dejar de ser tan adolescentes. Seguramente alguna tarima de alguna disco bailable de aquella ciudad nos ha visto hacer vibrar el lugar que aloja nuestros corazones.
¿Estan en la bella Italia? Beban todo el vino pisado por alguien que hable aquella lengua romance que les permita el cuerpo, vistan de blanco lino, usen una panama, lustren los zapatos color tabaco y que no falten los ahumados que completen la postal de la que Fellini tanto nos hablo. Solo recuerdo de aquella Italia los taninos del fondo de alguna copa de alegrías. Anden en motoneta, griten griten griten, pasen por Prada (y no dejen de dejarle mis saludos a Miuccia). Coman, beban y que los arrolle la calurosa pasión del amor en los tiempos de Roma.
Yo aquí estoy, mas sana que ayer, sobria y libre de humo. Por alguna razón siento una brisa de sensación feliz. Hoy es de esos días en los que te das cuenta de algo y te invade ese sentimiento que hace que sonreír sea lo mas cotidiano de nuestras vidas. El también lo sabe. Podes verlo cantidad de veces pero un día simplemente lo miras mirandote y ese día mis amores, ese día, le vale absolutamente toda la pena.
Faltan 18 días para que regresen. Tengo unas enormes ganas de verlos, los extraño mucho, se los extraño mucho.
No tengo mucho que contar, lo mas trascendente de la semana que nos dejo fue que una galleta de la fortuna me obsequio un inquietante mensaje. Fue el sábado, cuando ya todo parecía mas que perdido. Parto la galleta y tomo aquel pequeño papel ¿Saben que decía? "Toma la iniciativa cuando necesites cambiar de rumbo". Camino a casa me paso una de esas cosas que me suelen pasar a mi, donde sobrevivo a la vergüenza publica transformando la equivocación en oportunidad. Y claramente ese mismo sábado fue lo que hice, tome la iniciativa para cambiar el rumbo. Un paso para que se de otro. Es eso lo que me tiene tan feliz hoy. Mi amigo Juan siempre me dice que si se duda es porque hay duda y que si hay duda es solo mover una ficha en otra dirección. Hay que mover las fichas cuando el juego se estanca, es como el ajedrez, aunque en eso se te vayan la mayoría de las piezas, no es la cantidad la que hace ganar la partida es la sapiencia con la que se mueven las fichas, es encontrar el juego del otro para hacer que el juego dure mas.
Bueno, los dejo que comienzo a ponerme aburrida. La sobriedad y el libre humo me hicieron perder la gracia. Espero volver a recuperarme para que a vuestro regreso vuelva a ser aquella chica que tanto quieren: borracha, adicta al chocolate, llena de humo y con un toque de dejadez.
Ciao bellos!
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